JESUCRISTO: "no hay amor mas grande"

JESUCRISTO: "no hay amor mas grande"

sábado, 27 de septiembre de 2008

Principios Elementales del Mundo

Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. (Números 23:19)

La Biblia esta dividida en libros entre los cuales encontramos la época de los Patriarcas, estos son Abraham, Isaac y Jacob (1900-1600 A.C.), el patriarcado se convierte en la ideología que domina el pensamiento judío. Jehová es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob el cual promete a la descendencia de ellos dominio y poder sobre el territorio prometido.

A través de la estructura patriarcal Dios entrega a su pueblo la ley donde Moisés es el líder principal, administrador de: los diez mandamientos, las leyes levíticas, y el modelo del tabernáculo. La ley mosaica es comunicada desde una posición patriarcal es decir dominio masculino sobre la sociedad, confirmando el pacto que Dios había establecido con su pueblo.
La ley estaba administrada por los hombres estableciendo al padre como la autoridad de la familia. El estado legal de la mujer es de posesión determinada por su relación con su padre o marido. La estabilidad económica de la mujer estaba atada a su membresía en la casa de su padre, la casa de su esposo o de sus hijos.

La ley mosaica fue dada al pueblo de Israel con el propósito de mantener al pueblo judío separado. Ellos eran el pueblo escogido para manifestar al Mesías. La ley fue dada para administrar el pacto mosaico. La ley reveló al pueblo el pecado, identificando el mal en ellos y en la humanidad. Las leyes levíticas establecían reglas y consecuencias por quebrantar las leyes del pueblo. El tabernáculo era tipo y sombra del nuevo pacto, anunciaba a Jesús Cristo como sacerdote y cordero perfecto, y nuestra entrada al lugar santísimo a través de Cristo el tabernáculo perfecto.

Para poder entender la distorsión del patriarcado tenemos que primeramente definir la mente del patriarcado. El patriarcado literalmente significa “gobierno de los padres” según el diccionario de la Real Academia Española patriarcado es una organización social primitiva en que la autoridad es ejercida por un varón, jefe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes aun lejanos de un mismo linaje.

Patriarca es del griego patriárkhes ‘jefe de familia’, compuesto con patria ‘tribu, linaje’ y árkhein ‘gobernar’. De la familia etimológica de padre (V.). nombre masculino 1 Hombre que por su experiencia o sabiduría es respetado por un grupo familiar o una comunidad en los cuales goza de autoridad: el patriarca de la medicina homeopática; Munch es el patriarca del expresionismo. 2 Nombre dado en la Biblia a algunos personajes del Antiguo Testamento que fueron jefes o cabezas de una numerosa familia o descendencia: Abraham, Isaac y Jacob son los principales patriarcas hebreos. 3 Título de dignidad dado antiguamente a los obispos de las cinco sedes más importantes del imperio romano y que todavía se da a los jefes de las iglesias orientales y a algunos obispos católicos: el patriarca de Constantinopla.

La Alicia Puleo distingue entre patriarcados de coerción “los que estipulan por medio de leyes o normas consuetudinarias sancionadoras con la violencia aquello que está permitido y prohibido a las mujeres” y los patriarcados de consentimiento, donde sede la igualdad formal ante la ley, y que define como “los occidentales contemporáneos incitan a los roles sexuales a través de imágenes atractivas y poderosos mitos vehiculados en gran parte por los medios de comunicación”.

Las estructuras sociales del Patriarcado están organizadas de acuerdo a Allan G. Johnson de la siguiente forma:
1. El poder es dominado por los hombres: esto significa que los hombres generalmente dominan las posiciones de poder y las mujeres generalmente ocupan las posiciones de menos poder.
2. Organizado entorno a una obsesión con el control donde los hombres en la estructura social son colocados en posiciones donde se presume que están mejor capacitados para ejercer control ya sea a través de la razón o la violencia. Las mujeres son devaluadas porque se presupone que carecen de habilidad para implementar control y necesitan ser supervisadas, protegidas y controladas por los hombres.
3. Las estructuras sociales se identifican con los hombres: La sociedad valoriza aquellos atributos sociales y personales que son asociados con los hombres y devalúan aquellos atributos que son asociados con las mujeres. Las estructuras patriarcales son amenazadas cada vez que la construcción de los géneros se inestabiliza. La reacción del sistema patriarcal a la destrucción de los géneros es la de imponer mas control generalmente este control es impuesto sobre las mujeres.
4. Centrado en el hombre: se da por sentado que el hombre es el centro de poder donde gira toda la atención social, política y económica. Establece que el lugar de la mujer es al margen es decir dentro de los ámbitos del hogar. (Adaptado de Allan G. Johnson's The Gender Know: (gray.intrasun.tcnj.edu/a_basic_definition_of_patriarchy.htm) (Traducido por Rev. Dra. Yenan Silen-Perez)

El patriarcado es otra forma de control usada para ejercer control sobre las mujeres. Cuando promovemos la mentalidad patriarcal en la iglesia estamos manifestando una mentalidad anti-Cristo. El patriarcado religioso pretende continuar con el entendimiento de la fe Cristiana desde la visión del Antiguo Testamento, que establece que la unción o bendición espiritual fluye desde el padre natural, y a través del padre hacia su esposa e hijas. El patriarcado establece que el padre es el líder espiritual de la familia y toda decisión esta sujeta a su decisión final. El padre es quien da la bendición a su hijo mayor, quien continuará con su legado. El padre-esposo es el sacerdote de su familia, el que tiene acceso a la presencia de Dios, y representa a Dios tanto en la familia como en el matrimonio.

La mujer asume en el patriarcado el rol de esposa-hija, quien necesita de la protección y provisión del padre-sacerdote-esposo para recibir cobertura espiritual y natural. La esposa-hija desde la perspectiva del sistema patriarcal necesita de la provisión y protección que le provee el padre-esposo-sacerdote para ser bendecida por Dios. Fuera de esta “cobertura espiritual” esta expuesta al abuso del mundo, quién no reconoce al igual que el patriarcado-religioso la identidad de la mujer como persona diferente pero igual. El patriarcado reconoce el valor de la mujer como objeto e instrumento de procreación para la sobre vivencia de los hijos y para así extender el nombre (poder) del padre y su religión legalista. El patriarcado funciona dirigido por la mentalidad machista.

El machismo es una actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres (real academia española). El machismo es odio en contra Cristo y su esposa, el hombre y la mujer. El machismo es definido como un exagerado sentido de masculinidad que resalta la valentía física, la virilidad, agresividad y dominio sobre la mujer. María de los Santos-Ortiz (1989) define el machismo como “un conjunto de actitudes, creencias y conductas que resultan de la creencia de que un sexo es superior al otro.”

El machismo es:
Comportamiento de desvalorización hacia las mujeres. Responde a una forma particular de organizar las relaciones entre los géneros. Se caracteriza por el énfasis en la virilidad, la fuerza y el desinterés respecto a los asuntos domésticos por parte de los varones. La desigualdad en la distribución del ejercicio del poder sobre otros u otras, conduce a la asimetría en la relación entre ambos. Los procesos de socialización de la cultura han legitimado la creencia en la posición superior del hombre: el poder personal y el auto información en posesiones de la razón.i

En términos simple el machismo establece que el hombre tiene dominio sobre la mujer por su fisiología. El machismo religioso, establece que el hombre por haber sido creado primero y por su condición masculina de fuerza física y poder muscular es el elegido por Dios para dirigir el hogar, la iglesia y el mundo. La relación del hombre y la mujer bajo la mentalidad machista es de amo-esposo y sierva-esposa. La mujer es la ayuda idónea de su esposo, su costilla, quien es motivada unas veces y otras obligada a ser sumisa y obediente.

La mujer desde la perspectiva machista como ayuda idónea, su rol es de cuidar de su amo-esposo; a quien deberá servir con una actitud de sierva sufrida como Jesucristo. Bajo esta mentalidad su deber como mujer cristiana, es de pagar el precio de los pecados de sus pasadas generaciones y llevar su cruz tal como la llevó su Salvador, sometiéndose al poderío de su amo-esposo. Esta mujer deberá sentirse realizada, orgullosa y afortunada de tener un esposo que provee por ella, de estar bien casada y tener hijos. Para esta mujer su prioridad principal es su esposo e hijos, al los que debe servir y cuidar aunque le cueste la vida. El machismo es la mente del patriarcado y su administrador es jerarquía.

El término jerarquía significa:
Orden entre los diversos coros de espíritus angélicos. 2 Orden o grados de categorías y poder que existen en la iglesia docente; ~ de orden, la que se origina en el sacramento del orden y comprende a los que han recibido algunos de sus sietes grados; ~ de jurisdicción, la que confiere la Iglesia para regir a los fieles y que comprende a todas las personas que intervienen en su gobierno. Cualquier orden por el cual uno depende de su superior y dirige a su vez a un inferior.
El pensamiento jerárquico nos viene a través del mundo, la religión y la política. La jerarquía establece niveles de poder y control, y la administración de esos niveles de poder y control. Jerarquía es un principado espiritual que intenta interpretar a Cristo como una escalera de poder religioso, la cual también se utiliza para interpretar las Sagradas Escrituras, controlar en la iglesia, en la familia y en la sociedad a los que se consideran más débiles entre ellos las mujeres, niños y ancianos.

El principado jerárquico establece que Dios esta por encima de Cristo y Cristo por encima del Espíritu Santo creando la idea sublime de tres dioses. El principado jerárquico establece que Cristo le dio la autoridad al hombre sobre la mujer, el hombre esta por encima de ella para tomar decisiones, dirigir la familia y administrar los bienes.
Ahora bien, quiero que entiendan que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo. (1 Cor. 11:3)
Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo. (Efesios 5:22-24)

El principado jerárquico entiende a la mujer como una subalterna inferior al hombre, y al hombre como el representante del poder y control de Dios en la familia, sociedad, y el planeta tierra. La jerarquía religiosa establece que el hombre es la cabeza y la mujer es su cuerpo. Aunque estamos de acuerdo con la declaración bíblica, no lo estamos con la interpretación que se ha promovido en las instituciones eclesiásticas y el mundo, pero más adelante discutiremos este tema.
El patriarcado, el machismo y la jerarquía son sostenidos por un sistema religioso llamado legalismo.

El legalismo es definido como:
1. Tendencia a la aplicación literal de las leyes, sin considerar otras circunstancias.
2. Formalidad o requisito legal que obstaculiza o impide el eficaz funcionamiento de algo.
El legalismo es un sistema religioso basado en la ley mosaica que promueve las obras y esfuerzos humanos como medios de justificación, es pretender obedecer la ley en su totalidad para obtener el favor de Dios. El legalismo es una distorsión de la ley mosaica que fomenta el poderío del patriarcado.

Como dijimos anteriormente por razones de los propósitos de Dios y de la caída del mundo la ley mosaica fue administrada ofreciendo poder al padre, luego al esposo y los hijos. La ley era imposible de ser cumplida por ningún ser humano, pero fue cumplida totalmente por Jesucristo en la cruz del Calvario; Jesús al ser sacrificado como Cordero de Dios satisface los requerimientos de la ley, estableciendo el Nuevo pacto de la Gracia y Verdad en Cristo.

El legalismo ya fue obsoleto por Dios – quien a ofrecido su misericordia al mundo—pero los legalistas intentan seguir imponiendo un pacto viejo. La versión legalista del mundo establece reglas de conductas estipuladas para mantener a los hombres oprimidos y a las mujeres encadenadas. El sistema anti-Cristo ha distorsionado la ley que Dios nos dio para dirigirnos a su gracia manifestando un legalismo patriarcal-machista.

Este paradigma les recuerda a las mujeres y a los hombres todo lo que pueden y no pueden hacer. Ellos nos recuerdan donde las mujeres no damos el grado, cuando somos: machuas, marimachos, mandonas, zorras, no sujetas, rebeldes, diabólicas, poco femeninas, muy gordas, muy flacas, demasiado inteligentes, demasiado bobas; buenas madres, malas madres, buenas esposas, malas esposas, buenas amantes o malas amantes, en fin ellos determinan como debemos de ser de acuerdo a su ley.

A los hombres estos paradigma les indica cuando son: muy débiles, afeminados, zánganos, tontos, dominados, sentados en el baúl, llorones, sensibles, mamalones, nenas, hijo de mama, hijo de la gran… por supuesto una mujer. En fin humillan el auto estima del hombre y la mujer promoviendo una masculinidad y feminidad distorsionada.

La distorsión de estos principados promueve el maltrato, la humillación y opresión a través de la dominación de la mujer. La distorsión que crean estos principados causa soledad y vació en el hombre que vive atrapado en la mentira de estos principados diabólicos. El objetivo de esta mentira es de oprimir, apretar tanto que no podamos soportar más y no luchemos por nuestra liberación.

La mente del anticristo es todo aquello que se opone a la mente de Dios, la cual se manifestó a través de Cristo Jesús. La mente del anticristo son los paradigmas, filosofías huecas y tradiciones del mundo natural, principados y potestades que se oponen y se levantan como fortalezas en contra del conocimiento de Dios. El machismo, el patriarcado, la jerarquía y el legalismo son una parte latente de la mente del anticristo que determina la conducta aceptada para los hombres y las mujeres en la iglesia y el mundo en general.

Estos principados utilizan estrategias para imponer y/o retener su poder y control:

  • Coerción y amenazas manipulan a otros a través de prometer dañar, causar dolor o destruir a la otra persona si esta no hace lo que se le exige.
  • Intimidación, utiliza formas como miradas, gestos o actos que le recuerdan a la persona las consecuencias que podría recibir si la persona escoge hacer algo contrario a lo que se le exige.
  • Abuso emocional, ataca la auto estima es decir el ser interior de la persona y su identidad poniendo en duda todo aquello que Dios dice que tu eres.
  • Aislamiento, controla y/o separa a la persona del contacto con otros en la sociedad.
  • Minimización, negación y el culpar le resta valor a los actos anticristo cometidos o sugiere que no son tan graves como la victima los siente. Niega que este atacando, controlando y/o abusando a la persona. No puede aceptar su culpa y culpa a la victima de ser la responsable del control, abuso y/o distorsión.


Áreas que estos principados utilizan para atacar:

  • Control del dinero, evita que la persona se desarrolle económicamente, controlan el acceso al dinero, promueven la dependencia económica de esa persona como un medio de control; utilizan su poder económico para dominar al otro.
  • Utilización de los hijos, usan a los hijos para manipular y/o controlar a la otra persona.

Abusan los privilegios masculinos de la cultura:

  • Los hombres manda, por ende ganan mas dinero
  • El hombre es el que decide
  • Usan la fuerza para conseguir lo que quieren
  • El hombre es la cabeza del hogar
  • La mujer es de la casa; el hombre es de la calle
  • Las mujeres son débiles
  • Hay cosas de hombres, y cosas de mujeres
  • Hay empleos masculinos y empleos femeninos:
    Masculinos: botar la basura, cargar la compra, limpiar el patio, lavar el carro, trabajos con posiciones de liderazgo y autoridad; o bajo la autoridad y/o liderazgo de otro hombre.
    Femeninos: cuidar los niños, atenderlos, alimentarlos, limpiarlos Cuidar del marido, su necesidades físicas, biológicas, emocionales, sicológicas. Limpiar la casa, Preparar los alimentos, lavar la ropa Traer dinero para ayudar al esposo económicamente y no proveer mas que el. Ser secretaria, enfermera, maestra, cocinera, tutora, todo empleo que refleje una posición de subordinación
  • Control físico
    Usan el cuerpo de la mujer como objeto y/o posesión
    Abusan la sexualidad para conseguir lo que quieren
    Imponen su fuerza física
  • Control del conocimiento
    Evitan que las mujeres puedan disfrutar de los mismos privilegios de ser educadas
    Evitan que las mujeres tengan acceso a enseñar en la congregación
    Infunden miedo, difamación o intimidación cuando las interpretaciones bíblicas son contrarias a las establecidas por estos principados.

¿Como agraden estos principados? Utilizan la violencia verbal, emocional, sicológica y física; hostigamiento, manipulación, intimidación; y en especial el abuso espiritual causando distorsión de la palabra de Dios la cual es usada para imponer a través del poderío masculino la mentalidad anticristo en la iglesia.

1 comentario:

GREGORIO MAKRIDIS dijo...

DE PATRIARCAR LLEGAR AL MACHISMO, DIRIA QUE UN GOBIERNO DE MUJER COMO USTED ASIMILA EL GOBIERNO DE JEZABEL......CUANDO ERROR!!